Controversia en Chile por hallazgo de consolador sexual en cajas electorales

Vocales de mesa electoral del Estadio Nacional en Santiago de Chile hallaron un consolador sexual en el interior de la caja de materiales que le entregaron para cumplir su labor. Asimismo, aseguran que el contenedor llegó a sus manos completamente sellado.

“Nos encontramos con este artefacto al momento de abrir la caja, que venía totalmente sellada. En el momento que lo encontramos, nos detuvimos y fuimos a informar”, dijo Juan Romero, presidente de la mesa a la que correspondía la caja.

Por su parte, la jefa del local, Paulina Sanhueza, lo requisó y lo llevó a una notaría, para que luego se notifique a las autoridades y se realice la investigación correspondiente.

Correos descarta responsabilidad

Por medio de un comunicado emitido este lunes, la empresa Corres de Chile se refirió a este hallazgo y descartó responsabilidad en lo ocurrido en la mesa 89 y sostuvo que “las cajas con materiales para el proceso electoral, se reciben completamente selladas en la Bodega de Servel de la Dirección de Región Metropolitana, bajo la supervisión de la Junta Electoral”.

En el texto también explican que estas cajas son trasladadas de la misma manera -con custodia policial- a los locales de votación, por lo que en ningún momento se tuvo acceso a su contenido.

Correos de Chile expresó su disposición para apoyar a los organismos que trabajan en el esclarecimiento de esta situación.

Proceso de investigación

El Servicio Electoral (Servel) también se pronunció al respecto y anunció que iniciará una investigación para determinar la responsabilidad en el hecho.

El organismo detalló que se revisará la cadena de custodia de esta caja, la cual depende tanto del propio servicio como de las juntas electorales, de las mesas receptoras, y también de Correos Chile.

El director nacional del Servel, Raúl García, dijo que a pesar de lo hilarante del hecho, no le restarán importancia a lo ocurrido y aseguró que realizarán las investigaciones del caso, ya que "hoy fue un juguete sexual pero podría haberse tratado de algo más grave".